Pensione Maria Luisa 2*
Servicios principales
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Wi-Fi
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Entrada/Salida exprés
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Playa privada
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Actividades
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Comida/Bebida
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Agradable para niños
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Aire acondicionado
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No se permiten mascotas
Ubicación
El hotel Pensione Maria Luisa Positano, de 2 estrellas, es el lugar ideal para alojarse en el barrio Fornillo de Positano, a 20 minutos a pie de la Iglesia de Santa María Assunta. Ubicado no muy lejos de la Galería de Arte y Artesanía, el hotel ofrece vistas a la ciudad y ofrece una terraza solárium, una terraza para tomar el sol y una sala de estar compartida.
Se puede llegar al centro de Positano en 5 minutos a pie de este hotel, y lugares de interés cultural como el Museo Arqueológico Romano MAR se ubica a 1 km. En el Pensione Maria Luisa estarás a poco más de 5 minutos a pie de Spiaggia Fornillo. Este lugar está ubicado a un corto paseo de Via Fornillo. La parada de autobús más cercana, Positano Chiesa Nuova, está a 250 metros.
Las habitaciones cuentan con aire acondicionado, mientras que algunas disponen de una zona de comedor y una terraza para tu máximo confort. Las habitaciones disponen de bidé y ducha. Los baños privados de estas habitaciones incluyen un bidé y una ducha.
Al alojarte en el hotel Pensione Maria Luisa Positano, puedes elegir entre 2 restaurantes para cenar. El restaurante Angelo - Pasticceria 1970 te deleitará con comida italiana, y se encuentra a poco más de 5 minutos a pie del hotel.
Reseña de un crítico de hotel
Desde el momento en que llegué, la hospitalidad del propietario Carlo y su equipo me hicieron sentir como en casa, brindando un trato cálido y cercano que realmente resalta la esencia de la Amalfi italiana. Las impresionantes vistas desde las habitaciones son simplemente mágicas, y disfrutar de un desayuno en la terraza mientras miro el Mediterráneo se convierte en un momento inolvidable. A pesar de su ubicación en una colina que puede parecer desafiante, cada escalón vale la pena por el encanto del lugar y sus vistas. Además, la opción de preparar mi propio desayuno con productos frescos de la zona potenció aún más la experiencia, haciéndola tanto auténtica como personal. Sin duda, me marcho con la sensación de haber descubierto un tesoro escondido en Positano y con ganas de volver pronto.